Claves para hacer una limpieza de la reputación en Internet

Somos lo que Google dice de nosotros. Eliminar del buscador o de las redes sociales contenido que perjudica nuestra reputación digital es una tarea ardua que requiere estrategia y tecnología. Nuestra huella digital forma parte de un ecosistema comunicativo.

Internet no olvida

No lo olvides nunca a la hora de compartir contenido en tus redes sociales. La llamada huella digital no perdona. Todo aquello que decimos y toda la información que subimos a Internet desde reseñas y comentarios, a los contenidos en redes sociales, blogs, webs… e interacciones es parte muy importante de la imagen que proyectamos. A ello se suma lo que otros dicen y comparten de nosotros, bien sea nuestros propios contenidos o informaciones nuevas. Esa mezcla configura nuestra identidad reputacional digital, y como se puede comprobar, escapa a lo que nosotros queramos transmitir por depender en gran medida de terceros.

¿Se puede borrar contenido en Internet que es viral?

Sin embargo, lo que si está en nuestra mano es ser más conscientes de nuestro comportamiento digital y del uso que damos a aquellas redes sociales en las que tenemos una presencia activa. Algo que implica aumentar nuestra cultura digital y plantearnos preguntas como: ¿Eso que voy a compartir quiero que un tercero extraño lo vea? ¿Me importa si eso ocurre? ¿Afectaría a mi ámbito personal, profesional, laboral? ¿Soy consciente de las condiciones de privacidad y seguridad sobre las que estoy operando en esta red social o de mensajería instantánea?

Cada vez son más frecuentes situaciones en donde llega el arrepentimiento por un contenido que se ha colgado en las redes sociales o difundido en algún canal digital. ¿Qué podemos hacer si queremos eliminar información nuestra de Internet? ¿Se puede borrar, hacer desaparecer, una imagen, un vídeo?  Y, por otro lado, ¿Qué mecanismos hay que seguir si se quiere denunciar un contenido que circula en una red social y es dañino para nuestra reputación?

Hay que quedarse con esta idea e interiorizarla: Cuando compartimos contenido perdemos su control. Si, por mucho que nos duela es así. Es muy difícil eliminar contenidos que ya están en manos de terceros que a su vez los difunden, y más cuando se han viralizado. ¿Cómo afrontar esta situación? A continuación expongo algunas de las claves a tener en cuenta. El programa La lupa de 13TV abordó este tema del rastro en la red y la dificultad de eliminar contenidos en manos de terceros y tuve el placer de participar aportando mi visión.

¿Conocéis el recién caso de Kaila Posey? El programa planteó como la familia de esta joven que se suicidó con 16 años quiere ahora que se retire el meme que la hizo mundialmente famosa al hacerse viral su pícara cara sonriente cuando tenía 5 años y participó en el programa de telerrealidad ‘Toddlers and Tiaras’ de la cadena TLC. Desde entonces dicho meme es uno de los más utilizados. ¿Creéis que la familia lo conseguirá? Lo cierto es lo tiene muy difícil. Es más, todas las informaciones que se dieron sobre su fallecimiento reproducían la imagen del meme junto con una actual. ¿Y qué hacer en un caso así?

Una cosa es borrar un contenido que nosotros hemos subido a una red social y otra que dicho contenido una vez lo hemos eliminado deje de compartirse por terceros y aparezca en buscadores. Quitar contenido que se aloja en webs que no son de nuestra propiedad o control, como agencias de noticias, periódicos, revistas, blog ajenos, otros perfiles de redes sociales, etc., no es fácil. Eliminar contenido de un buscador, básicamente de Google que es uno de los más usados, es una tarea ardua y difícil. Hay que diferenciar donde aparece dicho contenido: si en el buscador o específicamente en Google Noticias.

Podemos cumplimentar el formulario que Google pone a disposición para solicitar la retirada de algún contenido del motor de búsquedas. Sin embargo, ello no quiere decir que lo vaya a hacer y, en general, es un proceso largo y complejo. Como avisa, Google “busca el equilibrio entre el derecho a la privacidad de la persona que la ha enviado y el derecho del público general a tener acceso a esa información, así como el derecho de otros usuarios a distribuirla”. 

¿Qué es el derecho al olvido?

Los resultados que lanza Google conforman nuestra huella digital. La “fórmula secreta” que emplea Google para que aparezcan los contenidos en el buscador se compone de múltiples factores, son más de 200, que, además, se van modificando periódicamente. Estos algoritmos van cambiando en su importancia, así como incorporarse nuevos; suelen estar entre esos factores, por ejemplo, la relevancia de la información, el número de interacciones de clics, el tiempo de visionado… No hay que olvidar que en el fondo Google a lo que se dedica es a generar tráfico, por lo que a la hora de borrar contenido su política de gestión se va a inclinar más hacia el lado de defender la libertad de expresión que el derecho al olvido.

El derecho al olvido no existe en todos los países. Es el derecho de una persona o empresa a obtener la eliminación de una determinada información, particularmente en el contexto de Internet, al tratarse de una información no actualizada o que afecta de manera negativa a la reputación. En Europa desde 2014 los buscadores tienen la obligación de eliminar de sus listas de resultados aquellos enlaces que violen ciertos derechos de un ciudadano o empresa, a petición de éste, debido a una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. También se cuenta en la Unión Europea con  el derecho a rectificar datos que sean incorrectos.

El derecho al olvido queda limitado por el ejercicio de la libertad de expresión e información, y su aplicación está en manos de las autoridades de protección de datos o los tribunales de justicia. Así, tiene que sopesarse el derecho a la libertad de expresión, de prensa e información, de privacidad de datos personales, si de lo que se trata es un contenido difamatorio, que va contra el derecho a honor para en función de ello emplear las herramientas legales de ámbito civil y penal que corresponda.

¿Qué hacemos cuando el contenido nos afecta negativamente?

Aparecer en la primera página de Google con información negativa para la imagen es el gran miedo. Pocas personas pasan de esos primeros resultados, hay datos que hablan de que cuando buscamos algo el 90% nunca pasa de esa primera página y que el 80% siempre busca información en la Red antes de una decisión de compra. Eliminar contenido también se ha convertido en un nuevo negocio y son muchas las empresas que se están surgiendo con servicios para eliminar y para posicionar contenido en los buscadores.

No hay fórmulas mágicas para eliminar un contenido o noticia que nos es perjudicial donde no podemos emplear medios legales para su retirada y/o no se hace caso desde Google a su desindexación. Lo que hay es un combinado de elementos que garantiza es que si se trabajan de manera conjunta y adecuada en el menor plazo de tiempo se conseguirá al menos que no aparezca en la primera página del buscador.

Desplazar enlaces de contenidos perjudiciales para que bajen de los primeros puestos y quitarles visibilidad requiere una estrategia combinada de estos aspectos:

1- Trabajar el SEO. Emplear técnicas que optimicen los resultados en los buscadores.

2. Trabajar el SEM.  Valorar el utilizar publicidad en buscadores.

3. Creación de nuevo contenido. Posicionamiento de contenido propio: nuevos contenidos bien de sentimiento positivo o neutro. Así, tener una estrategia de contenidos (textos, vídeos, imágenes…) es fundamental

4. Monitorización continuada de Google, redes sociales, blogs… y estrategia de palabras clave de búsqueda.

5. Conocer los medios/páginas/redes que más influyen en el posicionamiento del contenido que nos afecta y fijar un plan de relacionamiento.

6. Posicionamiento de contenido de terceros ligado a nuestros intereses.

Si se trabaja una estrategia que combine estos 6 elementos junto con aspectos tácticos de prevención se logrará en un margen de tiempo reducido el desplazar contenido y proteger la reputación online. Pero nunca hay que olvidar que estamos ante un ecosistema de interacciones y algoritmos por lo que frente al riesgo reputacional siempre hay que estar monitorizando para actuar al menor signo de detectar que aparece contenido perjudicial.

  • Si te interesa el tema, en este enlace puedes ver lo que se habló en el programa, está integro y a partir del minuto 3.30 mi intervención.

https://www.cope.es/trecetv/programas/la-lupa-de-la-manana/videos/lupa-mayo-2022-20220511_1945566

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